Dios al encuentro del hombre

Hola estimada familia de Nuestro Seminario, mi nombre es Enrique Avelino Hernández Rocha y curso mi primer año de teología. Hoy con alegría les comparto esta pequeña reflexión titulada “Dios al encuentro del hombre”

Primeramente iniciamos diciendo que: Dios se revela al hombre. Pero, ¿Qué significa la palabra “revelar”?: Re-velar, en su etimología, es quitar el velo. Apocalipsis es alejamiento de lo oculto. Por eso apocalipsis significa revelación.

Ahora bien, Dios, en su bondad y sabiduría, se revela al hombre. Por medio de acontecimientos y palabras, se revela a sí mismo y el  designio de benevolencia en él mismo ha preestablecido desde la eternidad en Cristo en favor de los hombres. Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo, para hacer de ellos hijos adoptivos en su Hijo Unigénito. (CIC. 50-53;68-69)

Podríamos dividir esta revelación que Dios hace al hombre por etapas:

  • Primeramente se les manifiesta a Adán y Eva, nuestros primeros padres, y les invita a una íntima comunión con Él.
  • Después de la caída, Dios no interrumpe su revelación, y les promete la salvación para toda su descendencia.
  • Después del diluvio, establece con Noé una alianza que abraza a todos los seres vivientes.

Debemos aclarar que Dios nunca rompe esta promesa, en cambio el hombre si lo hace.

“Dios habla por medio de hombres…” La palabra divina se hace palabra humana. Por eso, en orden a captar el verdadero sentido de la palabra de Dios debemos comprender el significado de la palabra humana”

La plena y definitiva etapa de la Revelación de Dios es la que Él mismo llevó a cabo en su Verbo encarnado, Jesucristo, mediador y plenitud de la Revelación. En cuanto al Hijo Unigénito de Dios hecho hombre, Él es la Palabra perfecta y definitiva del Padre. Con la venida del Hijo y el don del Espíritu, la Revelación ya se ha cumplido plenamente, aunque la fe de la Iglesia deberá comprender gradualmente todo su alcance a lo largo de los siglos.

¡Dios nos ama tanto! Que no solo nos crea y nos abandona en este mundo, sino que viene a nuestro encuentro, el hombre tiene necesidad de Dios, y Dios viene a nuestro encuentro. Caminemos juntos en el camino del encuentro, para dejarnos amar por Él, y así todos juntos sigamos edificando el reino por medio del encuentro con Dios.

¡Señor danos muchos y muy santos sacerdotes!

AÑO DE LA JUVENTUD, UN AÑO DE GRACIA

En el camino de los jóvenes al sínodo de los Obispos, el Papa Francisco, dio oportunidad que en la Iglesia particular de México se llevará a cabo un año jubilar, el cual se enfoque a los Jóvenes, con la finalidad de ayudarlos en la fe y el discernimiento vocacional. En el sínodo pasado se habló sobre las familias y salió un documento postsinodal, Amoris Letitia, para el acompañamiento de las familias. Ahora se espera que, en este Sínodo, que se llevara acaba en octubre del 2018, salga un documento similar, para poder seguir ayudando a los jóvenes de nuestra Iglesia, que son el futuro de nuestro mundo. En este proceso, se han llevado a cabo encuestas para saber cómo poder acompañar a nuestros jóvenes de forma eficaz, pero, quien mejor que ellos mismos para realizar dicha encuesta, y así poder identificar las modalidades más efectivas para anunciar la Buena Noticia, el Evangelio.

Algunos puntos relevantes sobre el sínodo y sobre el año de Gracia en México son: Que todos entendamos el verdadero sentido del sínodo para nuestras Diócesis. Sínodo significa: “Caminar juntos” ¡No es un cuestionario que hay que enviar a Roma! Debemos definir con mucha claridad las convicciones y actitudes que hemos de asumir. Sínodo es ponerse a la escucha, es un ambiente eclesial, es un proceso en el que se encuentran las mejores formas de participación. El Papa ha dicho que esta reunión de los obispos no es sólo sobre los jóvenes, sino, con los jóvenes y para los jóvenes.

Es importante saber que este tiempo puede dar una nueva manera de pensar a la Iglesia en relación con los jóvenes. El sínodo sin duda fortalecerá el proceso de Revitalización de la Pastoral Juvenil en México, que ha sido impulsado fuertemente por el Episcopado Mexicano, al considerar a “los jóvenes, como los destinatarios y protagonistas prioritarios de la Nueva Evangelización en el contexto actual”.

El obispo responsable de la DEMPAJ: Mons. Armando Pérez Talamantes, decía en el comunicado sobre el año jubilar de la juventud en México, que nuestro País y toda América Latina vive desde hace algunos años, un verdadero #MomentoDeGracia.

En nuestra Iglesia de Matamoros se abrió el año de la Juventud el domingo 29 de octubre, en la Catedral Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, durante la Misa del mediodía, presidida por nuestro Obispo Monseñor Eugenio Andrés Lira Rugarcía, quien nos decía que “Todos buscamos ser felices para siempre. Y en esa búsqueda, nada más útil que un mapa que nos muestre el camino, que nos ¡Amemos! Y como san Pablo, hagamos el bien. Así contribuiremos a construir una familia, una sociedad y un mundo mejor para todos, y alcanzaremos la felicidad sin final, que tanto andamos buscando.”

Así nos deja la tarea de rezar, amar y trabajar por los jóvenes, para los jóvenes y con los jóvenes, hagamos “lío” de este compromiso con nuestra Iglesia, recuerden #TodosSomosPastoralJuvenil, vivamos juntos este #AñoDeLaJuventud como un #MomentoDeGracia.

Juan de Dios Vargas Cuevas

Primero de Filosofía

Kermesse 2017

El pasado domingo 21 de mayo el Seminario de Matamoros celebró su kermesse anual. Agradecemos a todas las personas que nos acompañaron e hicieron de este evento el momento de compartir la alegría de la vocación.

CÁPSULAS LITÚRGICAS: CARACTERÍSTICAS DEL CANTO LITÚRGICO (4)

“Puso en mi boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios.” Sal. 40,4

Por: Sem. Martín Nicolás Hinojosa Torres. |

Segundo de Teología. |

Por cuarta ocasión, les ofrezco la cápsula litúrgico-musical que venimos compartiendo y que nos proponen los elementos y características importantes de los cantos que forman parte de la Santa Misa. Ahora les presento la Anámnesis o aclamación conmemorativa post-consagración y la Doxología al final de la plegaria eucarística y “Gran Amén”.

 

 

Canto:

Anámnesis o

aclamación conmemorativa post-consagración

Doxología al final de la plegaria eucarística y

“Gran Amén”

Idea espiritual y celebrativa que debe contener:

 

(su esencia)

-La Iglesia que cumple el mandato de Cristo a los Apóstoles de realizar este memorial: renovar su Pasión, Resurrección y Ascensión al cielo.

-Asentimiento de fe

-Cantar la doxología expresa la glorificación de Dios, que es afirmada por el pueblo con el “Gran Amén”
Género: -Aclamación  -Doxología y Aclamación
¿Es del Propio o del Ordinario de la misa? -Ordinario o Común de la misa  -Ordinario o Común de la misa
¿Es canto ritual? O ¿acompaña un rito? -Ritual – Ritual
¿Quién o quienes lo cantan? -Sacerdote inicia y responde el pueblo con el apoyo del coro -Pueblo
¿Cuándo comienza y cuándo termina el canto? -Después de la epíclesis consecratoria y la narración de la institución. (Al momento de ponernos de pie, después de haber estado de rodillas) -Este Amén da el cierre a la plegaria eucarística.
Notas litúrgico-pastorales -Conviene que el coro se ponga de acuerdo previamente con el ministro ordenado que preside la celebración.

-Se trata de que poco a poco la asamblea participe por sí sola.

-El sacerdote entona la doxología “Por Cristo, con él y en él…” y el pueblo responde “Amén” con el apoyo del coro.

El cuidado de la tierra, responsabilidad del cristiano

cuidar la tierra

Por: Sem. Francisco Emmanuel Gómez García. |
Primero de Teología. |

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Francisco Emmanuel Gómez García

La humanidad vive un giro histórico, notable en los adelantos que se producen en diferentes campos, por ejemplo: en el ámbito de la salud, de la educación y de la comunicación. A la par de los adelantos ya antes mencionados se ha desarrollado una globalización de la indiferencia que en palabras del Papa Francisco tomadas de su Exhortación Apostólica “Evangelii gaudium” se traduce en la incapacidad de compadecernos ante los clamores de los demás, como si todo fuera una responsabilidad ajena.

Con respecto al planeta Tierra y a los bienes que Dios ha puesto en ella, los hombres hemos crecido pensando que somos sus propietarios y dominadores, autorizados para abusar irresponsablemente del suelo, agua, aire y de los seres vivientes. Por eso entre los clamores de los pobres más abandonados y maltratados, -menciona el Papa Francisco en la Carta Encíclica “Laudato si´”– está nuestra oprimida y devastada tierra que clama por el daño que provocamos a causa del uso desmedido de los bienes que nos ofrece.

En los relatos de la creación, en el libro del Génesis, se sugiere que la existencia humana se basa en la relación con Dios creador, con el prójimo y con la tierra. Según la Sagrada Escritura, estas relaciones vitales se han roto por el pecado. Consecuentemente la violencia que hay dentro del corazón humano, herido por el pecado se manifiesta en el alejamiento del camino de Dios, el desinterés por los otros y en la grave enfermedad que padece nuestro planeta.

Como cristianos estamos llamados a ser responsables ante una tierra que es de Dios. Nuestro cometido dentro de la creación, así como nuestros deberes con la naturaleza y el creador forman parte de nuestra fe, esto implica que el ser humano debe respetar las leyes de la naturaleza y los delicados equilibrios que hay entre los seres de este mundo. Somos los instrumentos de Dios para que nuestro mundo sea lo que él soñó al crearlo y que responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud.

Fuentes:
– Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium”. Papa Francisco.
– Carta Encíclica “Laudato si´”, Sobre el cuidado de la casa en común. Papa Francisco.

Yo soy la esclava del Señor, que se haga en mí según tu palabra

la anunciacion hermitageECCE ANCILLA DOMINI. FIAT MIHI SECUNDUM VERBUM TUUM.

Por: Sem. Ángel Adolfo Rivera Montoya. |
Primero de Teología.|

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Ángel Adolfo Rivera Montoya

Al celebrar cada año la fiesta del misterio de la Encarnación del Señor, recordamos, con gran amor y alegría, uno de los pasajes que cambiaron la historia de la humanidad, pues ahora ya no se entiende la historia desde la perspectiva de un Dios lejano, pues en el seno de la Virgen, Dios se hizo hombre, por ti y por mí, para que ya no viéramos a Dios como algo distante, sino como alguien cercano; por el fiat, de María se abre una puerta de esperanza para el género humano, por ello a lo largo de nuestra era, y de muchas maneras, se ha intentado plasmar el momento de la Anunciación y quiero en esta ocasión compartir con ustedes una de estas hermosas narraciones que describe este hecho de una manera magistral:

    «Después de la respuesta esencial de María: su simple “sí”. Se declara sierva del Señor.  Hágase en mí según tu palabra”. Bernardo de Claraval describe dramáticamente en una homilía de Adviento la emoción de este momento. Tras la caída de nuestros primeros padres, todo el mundo queda oscurecido bajo el dominio de la muerte. Dios busca ahora una nueva entrada en el mundo. Llama a la puerta de María. Necesita la libertad humana. No puede redimir al hombre, creado libre, sin un “sí” libre a su voluntad. Al crear Dios la libertad, Dios se ha hecho en cierto modo dependiente del hombre, su poder está vinculado al “sí” de una persona humana. Así, Bernardo muestra cómo en el momento de la pregunta a María el cielo y la Tierra, por decirlo así, contienen el aliento. ¿Dirá “sí”? Ella vacila… ¿Será su humildad tal vez un obstáculo? “sólo por esta vez –dice Bernardo- no seas humilde sino magnánima. Danos tu “SÍ”. Éste es el momento decisivo en el que de sus labios y de su corazón sale la respuesta: “hágase en mí según tu Palabra.” Es el momento de la obediencia libre, humilde y magnánima a la vez, en la que se toma la decisión más alta de la libertad humana.»

    Por lo tanto el celebrar la Encarnación del Señor es celebrar el generoso de María, que se convierte en nuestro modelo de respuesta generosa al Señor, pues María supo responder, como dice san Bernardo, con magnanimidad y libertad.

    En este 25 de marzo pidamos al Señor que nos conceda a todos, a semejanza de María, responder con magnanimidad ante el gran proyecto de amor al que nos invita a colaborar, y accedamos con nuestra fe, por la puerta del fiat de María, al proyecto amoroso de Dios que quiere que todos los hombres se salven y que lleguen al conocimiento de la única, inmutable y eterna verdad que es Jesucristo, Nuestro Señor, que por amarnos tanto se ha hecho hombre y nos ha mostrado el camino de la plenitud humana.

CARACTERÍSTICAS DEL CANTO LITÚRGICO (3)

“Proclamar por la mañana tu misericordia y de noche tu fidelidad, con arpas de diez cuerdas y laúdes sobre arpegios de cítaras.” Sal. 91, 3-4

Ésta es la tercera edición en la que les comparto una cápsula litúrgico-musical, la cual nos da los elementos y características importantes de los cantos que forman parte de la Santa Misa. Ahora les presento los cantos de presentación de los dones (Ofertorio) y el Sanctus (Santo).

 

 
Canto:
Presentación de los dones
(Ofertorio)
Sanctus
(Santo)
Idea espiritual y celebrativa que debe contener:
 
(su esencia)
+ Ofrenda de la propia vida, simbolizada en la ofrenda material de los bienes recibidos de parte de Dios
+ Elementos que Cristo toma para convertirlos en su cuerpo y sangre
+ Es parte de la plegaria eucarística, momento de gloria y unión de la Jerusalén celeste con la Iglesia peregrina.
+ Prepara a vivir los siguientes momentos del sacrificio eucarístico.
Género:
Procesional
Aclamación-Himno
¿Es del Propio o del Ordinario de la misa?
Propio de la misa
Ordinario o Común de la misa
¿Es canto ritual? O ¿acompaña un rito?
Acompaña la presentación de los dones
Ritual
¿Quién o quienes lo cantan?
+ Coro y pueblo
+ Coro solo
+ Pueblo solo
+ Coro y cantor alternando
+ Sólo música
+ Sacerdote, coro y pueblo (el coro o el sacerdote pueden entonarlo, iniciarlo)
+ Cantor solista (sólo para el Benedictus)
+ Pueblo solo
¿Cuándo comienza y cuándo termina el canto?
Inicia concluido el Credo y la oración de los fieles, o en su defecto, al terminar la homilía o el silencio meditativo después del evangelio.
Termina al depositar las ofrendas del pan y vino sobre el altar; aunque lo más usual es prolongue hasta que el que preside se lava las manos.
Al terminar el prefacio del día, que es un elemento propio; es fácil distinguir el momento, pues todo prefacio siempre concluye con la invitación a unir nuestra alabanza con la de los ángeles.
Puesto que es ritual, termina según dure su ejecución.
Notas litúrgico-pastorales
+ También en este canto pueden reforzarse o retomarse algunas de las ideas de las lecturas y evangelio.
+ La oración sobre las ofrendas también nos puede dar una idea.
+ Es el canto culmen en la celebración, majestuoso y significativo, por ello, más que ningún otro canto del Ordinario, se debe evitar hacer recitado.